Una jugosa hamburguesa es un plato delicioso y fácil de preparar, siempre que conozcas las reglas correctas de cocción. De hecho, cuando asas la carne, le da un sabor particular que no se puede reproducir fácilmente en una simple sartén. Su cocción es, por tanto, un factor clave para el éxito de una buena hamburguesa. Recocida y la carne termina seca e insípida, poco cocida y terminas comiendo carne cruda. Para ayudarte, aquí hay algunos consejos que te permitirán cocinar siempre con éxito tu carne para que quede jugosa como lo deseas.

cocinar hamburguesa de carne

Cocinar una hamburguesa es a priori una operación bastante sencilla, sin embargo la sencillez de la misma hace que a la menor molestia, la carne fácilmente puede acabar demasiado hecha o poco hecha. Te explicamos cómo cocinar con éxito las carnes de tus hamburguesas.

La reacción de Maillard

La reacción de Maillard es una serie de reacciones químicas que se suceden durante la cocción de un alimento. Fue el francés Louis Camille Maillard quien realizó los trabajos en él. Es esta reacción la responsable del dorado típico de las carnes cuando se cocinan y de ese sabor particular cuando se asan a la parrilla. Esto solo funciona cuando la carne está a más de 100 ° C. Comprender el esquema de esta reacción es importante para cocinar con éxito su carne.

hamburguesa de carne con cubitos de hielo

Crocante por fuera y jugoso por dentro

Esto es lo que muchos considerarían la hamburguesa perfecta: crujiente por fuera y jugosa cuando la muerdes. La reacción de Maillard nos enseña mucho para intentar conseguir este resultado:

  • En primer lugar, es fundamental que la carne esté muy seca por fuera antes de cocinarla. No dudes en pasar un papel absorbente por encima de tu carne para reducir la humedad. Esto es lo que permitirá que la carne quede crocante por fuera.
  • Tu carne debe estar a temperatura ambiente antes de cocinarla, sácala del refrigerador 10 a 15 minutos antes para que pueda reposar. Tenga en cuenta que la carne es un alimento sensible y no debe dejarse afuera por mucho tiempo.
  • Es obvio que si quieres una hamburguesa de calidad, necesitarás carne de calidad. Evite las carnes congeladas y prefiera la carne comprada en un carnicero.
  • Simplemente sazone su carne. Sal y pimienta es suficiente. El punto aquí no es abrumar el sabor de la carne con especias, sino resaltarlo. Sazona tu carne justo antes de cocinarla, si la dejas reposar mucho tiempo, la sal deshidratará el interior y terminarás con una carne seca sin jugo.
  • Aceita la superficie de la carne para evitar que se pegue y distribuir el calor uniformemente. Cocínalo a tu gusto y recuerda que el tiempo de cocción dependerá en gran medida del tamaño de la carne de tu hamburguesa.

Por tanto, estas son las reglas a seguir para obtener una hamburguesa jugosa y crujiente.

El truco del cubito de hielo

El cubito de hielo es un truco que ayuda a que la carne conserve su jugo en su interior. Para hacerlo, prepara unos cubitos de hielo más o menos grandes dependiendo del tamaño de tu carne. Siga las instrucciones mencionadas anteriormente y cuando coloque la carne en la estufa o la parrilla, cree un pozo encima empujando el cubo de hielo en el centro. Continúe cocinando como lo haría normalmente. El cubo de hielo se derretirá dentro de la carne y la ayudará a conservar sus jugos en el interior.