En el mundo moderno, donde usamos filtros UV y purificadores para purificar el agua, el concepto de agua potable almacenada en un recipiente de cobre puede parecer anticuado. Sin embargo, esta práctica centenaria que hace referencia a los antiguos textos de Ayurveda ahora está respaldada por numerosos estudios científicos.

Almacenar agua en un recipiente de cobre activa un proceso de purificación natural. Mata todos los microorganismos (moho, hongos, algas y bacterias) presentes en el agua que puedan ser perjudiciales para nuestro organismo.

Además, el agua almacenada en cobre durante más de 24 horas adquiere todas las propiedades del cobre.

De hecho, el cobre es un mineral esencial, de vital importancia para la salud humana. Posee propiedades antimicrobianas, antioxidantes, antitumorales y antiinflamatorias. También ayuda a neutralizar las toxinas.

A diferencia de otros nutrientes, el cuerpo no puede sintetizar el cobre, por lo que debe obtenerse de otras fuentes dietéticas.

Los mariscos, los cereales integrales, las lentejas, los frutos secos, el chocolate, las patatas, los guisantes y algunas verduras de hoja verde son alimentos ricos en cobre.

Beber 2 o 3 vasos de agua almacenada en un recipiente de cobre al día es otra forma de darle suficiente cobre al cuerpo.