Al hacerlo, su pan permanecerá crujiente y con una miga suave.

El pan forma parte de la herencia francesa. Cada uno tiene su panadería o pan favorito, más o menos cocido pero siempre crujiente y con una miga lo más suave posible. Sin embargo, con el aumento de los precios y la necesidad de combatir el desperdicio de alimentos, el almacenamiento del pan se ha convertido en un gran desafío en muchos hogares. Una de las soluciones es, por supuesto, congelarlo. Tenga cuidado, este gesto no es tan trivial y requiere algunas precauciones para mantener el pan fresco y sabroso pero también sin riesgos para la salud. Puede almacenarlo hasta por 6 meses. Los siguientes consejos también pueden ayudar a mantener el pan fresco por más tiempo, pero son especialmente buenos si está congelando pan.

Primer consejo: asegúrate de envolver el pan. Si tienes la costumbre de cortar la baguette por la mitad y meterla en el congelador, este es un error que puede tener consecuencias en tu salud. Las bacterias en el congelador, por ejemplo, en las paredes, podrían depositarse en el pan y enfermarte.

La solución es sencilla. Después de cortar el pan, colóquelo en una bolsa para congelar, una caja hermética o envuélvalo en una envoltura de plástico. Cuando cierre el paquete, asegúrese de expulsar la mayor cantidad de aire posible. Cumplir con este paso tiene otras dos ventajas. Esto evitará que tu pan absorba todos los malos olores presentes en tu electrodoméstico y, por lo tanto, tenga mal sabor, pero también evitará que se seque.

Para mantener el pan blando hasta por 6 meses en el congelador, también es importante ponerlo cuando aún está fresco, pero no demasiado frío. Si lo acabas de comprar y aún está caliente, espera a que se enfríe antes de congelarse. En cuanto a la temperatura del congelador, asegúrese de que esté configurada a una temperatura mínima de -18 ° C. Por último, hay una regla importante a seguir: nunca vuelva a congelar el pan que ya ha sido descongelado. ¡No cuesta nada recordarlo!

¿Ahora quieres descongelar tu pan o mantenerlo fresco durante más tiempo? Hay tres soluciones: al aire libre, en el horno o en la tostadora. Lo ideal es sacarlo la noche anterior, o una hora antes de comerlo, envolverlo en un paño de cocina y dejarlo descongelar a temperatura ambiente. Si olvidas sacarlo del horno, simplemente descongélalo en el horno durante 5 minutos a 200 grados o en la tostadora.