Combina un diente de ajo con café, ¡el remedio excepcional que pocas personas conocen!
Especialmente para nuestra cocina, la mediterránea, el ajo es un elemento que casi nunca puede faltar. También por esta razón, la posibilidad de reproducirlo a voluntad, de una manera fundamentalmente ilimitada sería una locura. ¿No sería muy útil comenzar con un diente de ajo y hacer tu propia planta personal? ¡Veamos cómo hacerlo!
Cómo hacer crecer una planta a partir de un diente de ajo
En primer lugar, deberá obtener un poco de ajo que venga con varios bulbos. De cada bulbo, cada diente de ajo, de hecho, pueden nacer plántulas individuales. Una vez elegida la bombilla, tomamos los distintos segmentos de los que se compone.
Retire la piel superflua y luego haga una selección: los segmentos deben estar intactos y no tener rastros de moho. También descartamos las cuñas más pequeñas, ya que es poco probable que crezca una planta a partir de ellas.
Procedemos a la operación en otoño o primavera, que son las mejores épocas del año. Después de mantenerlos en agua durante 24 horas, podemos insertar los bulbos en el suelo: esta es una operación muy simple. Aprovechemos tierra de buena calidad y combinémosla con café: es un producto que te permite aportar nutrientes excepcionales a la planta. Obviamente, nos referimos a los clásicos posos de café que resultan después de preparar la bebida.
Podemos hacer una mezcla de 50% turba y 50% café. Entre una bombilla y otra, siempre mantenemos una distancia de 10 cm. Los agujeros también deberán tener unos 10 cm de profundidad para insertar el bulbo en el suelo.
En este punto podemos mojar todo a fondo, empapando la tierra. A continuación, guardamos la maceta en una zona muy soleada: mantén siempre la tierra húmeda hasta que broten las plántulas.
Tan pronto como nazcan los primeros brotes, debemos limitar el riego. Ya después de unos veinte días notaremos los primeros brotes. ¡Después de menos de un mes, la planta ya tendrá unos 12-15 cm de altura! Después de dos meses, las plantas alcanzarán unos 40 cm de altura: las hojas ya comenzarán a desprender el clásico olor a ajo.
Cosecha de ajo
La cosecha debe realizarse cuando la parte herbácea esté completamente seca. En este punto, saque del suelo todo lo que haya crecido en el suelo: ayúdese con una pala o una cuchara para cavar con cuidado la tierra. A continuación, limpiaremos la tierra que cubre los bulbos y la secaremos durante una semana al sol. ¡De esta manera podremos tener ajo útil en cualquier tipo de ocasión!



