Tómate 2 minutos y estarás listo para este increíble fertilizante para orquídeas.

Es una de las plantas más queridas de todos los tiempos: elegante, refinada, pero muy delicada.

Las condiciones climáticas, la luz, la posición, los cuidados que le reservamos no siempre le permiten florecer como debería. Sin embargo, no es necesario comprar quién sabe qué fertilizante específico para mantenerlo y hacerlo prosperar. Lo importante es aportarle suficiente nitrógeno, potasio y fósforo para favorecer la brotación de nuevos cogollos, aunque ya parezca marchito.

¿Dónde encontrar este concentrado de sales minerales? En un ingrediente que normalmente utilizamos en la cocina, para perfumar postres: la canela.

Veamos juntos cómo preparar esta poderosa mezcla.

Solo se necesitan 2 minutos para prepararlo, en una semana la orquídea florecerá

Hacer un abono con canela es muy sencillo, pero recuerda que para liberar potasio, magnesio y nitrógeno de una manera realmente perfecta, la mezcla que estás a punto de preparar debe reposar durante todo un día. En una jarra, poneruna cucharadita colmada, añadir 500 ml de agua, remover, cubrir con papel film y guardar en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar durante 24 horas.

En este punto, la solución está lista para ser utilizada para regar sus orquídeas.

En poco tiempo, la verás florecer exuberantemente, pero después de quince días, tendrás que sostenerla una vez más y cuidar sus hojas.

Haz un almíbar espeso con 1 cucharada de jugo de limón y 1 cucharada de miel, sumerge una brocha y aplícala sobre las hojas. Intenta hacer una capa muy fina y déjala actuar durante 2 días, luego limpia con un paño húmedo.

Si notas que están un poco encorvados y doloridos, prepara una mezcla de agua y 1 cucharada de jugo de limón, que contiene ácido cítrico, vitamina C, flavonoides y minerales.

Los antioxidantes contenidos, de hecho, protegen a la planta del ataque de los radicales libres: elija, sin embargo, cítricos orgánicos para garantizar un contenido realmente alto de nutrientes.

Rocíalo sobre toda la planta.

¡Valdrá la pena! Tu orquídea te recompensará con una floración increíble.