Preparar puré de papas perfectamente no es tan simple. Un pequeño truco que no requiere de un aparato ni de un machacador de patatas marca la diferencia entre un puré muy suave y cremoso y un puré fallido.

El puré de papas es un clásico de la cocina, pero es fácil echarlo a perder. El puré es amado por todos siempre que sea suave y cremoso. Conseguir la consistencia perfecta a tu gusto sin trozos, o por el contrario, con trozos de patatas pero sobre todo sin grumos, puede ser todo un reto. Afortunadamente, existen métodos simples para hacer puré de papas que son inigualables en suavidad y cremosidad. ¡Aquí hay uno!

Para empezar, opta por un puré de patata especial, que es conocido por su textura ideal cuando se cocina. La cantidad recomendada para esta receta es de cuatro papas grandes. El primer secreto del dulzor del puré de patatas se encuentra en el uso de 75 gramos de mantequilla salada y 50 mililitros de leche o nata, según una chef británica que ha desvelado su secreto de este gran clásico de la cocina, muy apreciado en el extranjero. Domingo de pollo.

Se necesitan dos cucharadas de sal para realzar el sabor. Empieza pelando las patatas y cortándolas en rodajas de 1 cm de grosor. Este paso asegura una cocción uniforme. Luego pon las papas en una olla, cúbrelas con agua fría y sal. Es importante dejar que las patatas hiervan a fuego lento y no hiervan para que se cocinen uniformemente.

Después de unos 15-20 minutos de cocción, verifique el punto de cocción de las papas con un cuchillo. Si el cuchillo entra fácilmente, están listos. Luego escúrrelos y déjalos secar al vapor durante tres a cinco minutos, cubriéndolos con un paño para maximizar el efecto del vapor.

El siguiente paso es crucial para lograr la consistencia deseada: aquí es donde el chef saca su utensilio secreto, pasando las papas cocidas por un colador. Esta técnica, aunque requiere un poco de esfuerzo, es fundamental para eliminar todos los grumos y conseguir una textura increíblemente suave. Agregue mantequilla mientras tamiza las papas para cubrir las partículas de almidón y mantener una textura aireada.

Mientras tanto, calienta la leche y la nata en un cazo durante dos minutos, hasta que alcancen una temperatura cercana a la de las patatas. Finalmente, combine suavemente la mezcla de leche y crema con el puré de papas. Es importante revolver solo hasta que los ingredientes estén perfectamente combinados, porque cuanto menos mezcles, más ligera será la textura del puré. Si elige agregar mantequilla derretida para obtener aún más bondad, ahora es el momento de hacerlo. Sin embargo, este paso sigue siendo opcional. ¡Todo lo que tienes que hacer es probar y saborear la diferencia y el toque de este pequeño chef!