¿Tu ropa blanca está llena de manchas y has perdido la esperanza de devolverle su blancura y brillo? ¡No entrar en pánico! Probablemente tengas la solución a tu problema en algún lugar de casa: la aspirina… Te mostramos un método popular pero no menos sorprendente para devolverle a tu ropa su brillo original.
La buena noticia es que con un truco como este no tienes por qué abstenerte de usar prendas de color blanco por miedo a mancharlas. Gracias a las propiedades del famoso analgésico, es posible blanquear la ropa sin exponer el delicado tejido a compuestos agresivos. ¡No necesitas productos químicos para mantener tus artículos en buenas condiciones!
¿Por qué poner aspirinas en la lavadora?
Lavar la ropa con aspirina es increíble, pero la técnica es popular, y con razón. Estas populares pastillas no sólo blanquean e iluminan tu ropa, sino que también tienen la capacidad de eliminar los malos olores manteniendo la limpieza y frescura de tu ropa. Y todo ello se lo debe a sus propiedades antifúngicas y antibacterianas.
Además, su alto contenido en ácido salicílico crea una reacción que le permite adherirse profundamente a los tejidos de la ropa blanca. ¡Así obtendrás ropa como nueva!
¿Cómo “blanquear” la ropa en la lavadora con aspirina?
Como quitamanchas, una pastilla de aspirina puede funcionar muy bien en las manchas incrustadas en telas blancas, y las prendas de colores claros no quedan fuera. Descubramos a continuación cómo utilizar esta ilustre medicina para devolverle a su ropa blanca su antiguo esplendor:
Antes de llegar al consejo, cabe señalar que si bien la aspirina es eficaz, es más recomendada para limpiar manchas más ligeras o moderadas. Para los más testarudos, preferimos productos de limpieza naturales cuyas propiedades hoy en día son muy aprovechadas para las actividades domésticas. Este es el caso del zumo de limón, el vinagre blanco y muchos otros. Veamos el método de limpieza que nos interesa:
- Prepare un balde de 5 galones de agua tibia o un recipiente
- Disuelva 7 o más aspirinas en el balde de agua tibia.
- Remojar la ropa blanca en la solución de aspirina.
- Dejar actuar durante 8 horas o toda la noche.
- Al día siguiente, saca la ropa del cubo y métela en la lavadora.
- Añade 3 pastillas de aspirina al tambor de la lavadora.
- Activar un ciclo de lavado normal.
- Colgar ropa blanca para que se seque al sol.
Secar al sol es obviamente la forma óptima de blanquear la ropa, pero si las condiciones climáticas no lo permiten, puedes recurrir a otras alternativas. Este es el caso del truco que te permite secar tu ropa rápidamente sin necesidad de utilizar la secadora.
¿Cómo utilizar la aspirina para quitar las manchas a mano?
Si prefieres jugar con él manualmente, especialmente para eliminar las manchas difíciles, ¡estás en lo cierto! En algunos casos, esto asegura que el producto se adhiera mejor al tejido. Para quitar manchas manualmente con aspirina, el proceso es clásico y muy sencillo:!
- Muele las aspirinas hasta convertirlas en polvo;
- Espolvorea aspirina en polvo sobre la mancha a tratar;
- Agrega un poco de agua fría (el agua caliente solo aumenta las rayas). Unas gotas son suficientes para formar una pasta con aspirina en polvo;
- Con el dorso de una cuchara o con el dedo, frote la pasta en el área manchada;
- Deje reposar la pasta sobre las fibras de la tela por un período de 2 o 3 horas;
- Limpia la mancha con movimientos circulares usando un paño húmedo o una esponja;
- ¿La mancha es persistentemente visible? No dudes en repetir el proceso hasta que estés satisfecho con el resultado;
- Como paso final, mete tu ropa en la lavadora y activa el ciclo habitual;
- ¡Seca tu ropa al aire libre, con la esperanza de que disfrute del sol!
Este método se debe utilizar contra las manchas de sudor, de sangre o de vino tinto. ¡Es bueno saber que una simple pastilla de aspirina puede sacarte de apuros cuando no tienes mucha a mano!
Una vez que conoces el efecto limpiador de las pastillas de aspirina sobre la ropa blanca, no puedes evitar verla como una de las alternativas más interesantes que pueden existir. Ahora ya sabes que tu botiquín contiene un pequeño y maravilloso tesoro blanqueador.



