Ahora está claro para todos que nos enfrentamos a una grave “emergencia hídrica”: apenas llueve, muy poca, y la sequía va en aumento, desplazando la agricultura de nuestro país del norte al sur.
Y cuando disfrutamos de un espacio verde, ya sea un huerto o un jardín, el problema se vuelve más acuciante que nunca.
El suelo necesita agua para dar frutos, ¡pero cada vez hay menos!
Entonces, ¿qué podemos hacer para resolver el problema y seguir disfrutando de nuestros espacios al aire libre y mantenerlos exuberantes?
¡Te lo explicamos!
Emergencia hídrica: ¡Cómo regar plantas y jardín sin desperdicio y disfrutar de una gran cosecha!
La primera regla de oro para un huerto próspero es mantener la tierra lo más húmeda posible. Para hacer esto, necesita mantillo para aislar el suelo y permitir que prospere. Utilice paja que sea económica y funcional, pero tenga cuidado de no germinar las semillas.
Puedes utilizar riego solar para regar el huerto. ¡Es un método perfecto para cualquier cosecha!
Coge unas botellas de plástico con una capacidad máxima de 1,5 litros. Corta la parte superior, entierra la parte inferior en el suelo y llénala con agua.
Ahora corta el fondo de una botella de 5 o 10 litros y utiliza la parte superior para crear un rudimentario “invernadero”. El sol evapora el agua del fondo de las botellas incrustadas en el suelo. El vapor se acumula en la superficie de la “campana” y se hunde lentamente hasta el fondo, manteniéndola húmeda.

También puedes crear un sistema de riego por goteo muy sencillo: abre el tapón de una botella y llénala de agua. Colócalo al lado de la planta y entiérralo boca abajo.

Para mejores resultados, en oferta encontrarás aspersores automáticos que aseguran un correcto riego de la planta hasta por 50 días y sin desperdicio.

Por último, utiliza el almacenamiento de agua de lluvia . Utilice tambores viejos. Colóquelos para que absorban la lluvia si es necesario y cúbralos con una tapa cada vez que vuelva el tiempo despejado para evitar que entren insectos, hojas o polvo.
Luego úsalo para regar tu jardín.

Fácil, ¿verdad? Ahorrarás dinero y preocupaciones, ¡pero tu huerto prosperará sin verse afectado por las restricciones!



