¿Prefieres comer tus plátanos no demasiado maduros? ¿Compraste un racimo de plátanos? Aquí tienes un consejo que podría resultar muy útil para evitar que tus plátanos maduren demasiado rápido y se pongan negros.
El plátano es una fruta muy popular entre los franceses. Combinando placer y salud, esta fruta es muy nutritiva y se puede llevar fácilmente a cualquier parte del bolso. Pero para muchos, almacenarlos es una verdadera molestia porque tienden a madurar muy rápidamente y pueden volverse negros muy rápidamente, especialmente cuando hace calor. Por tanto, es completamente normal buscar consejos sencillos para conservarlos por más tiempo.
Nuestro primer consejo es no ponerlas junto a otras frutas. Ciertas frutas como las manzanas, los kiwis, las peras, los melocotones, los tomates e incluso los aguacates liberan gas etileno que acelera la maduración de frutas y verduras. La mejor manera de guardarlos después de volver de comprar es sacarlos de su bolsa de plástico y colgarlos de un gancho en la pared o el techo. Este consejo mejora la circulación del aire alrededor de la fruta, reduciendo así la acción del gas etileno.
Antes de colgarlos, recuerda envolver los tallos de plátano en film transparente. Esto evitará que entre aire en la fruta y, por tanto, haga que madure demasiado rápido. De este modo, los frutos se mantendrán frescos durante más tiempo.
Si no quieres colgar los plátanos, aquí tienes un último consejo muy práctico. Coloca un corcho en tu cesta de frutas. Absorberá la humedad y por tanto evitará que los frutos maduren demasiado rápido. Otra ventaja: su olor ahuyentará a los mosquitos.
El error que no debes cometer: guardar los plátanos en el frigorífico cuando aún no están maduros. Esto detendrá por completo la maduración. La piel puede volverse negra, pero el plátano permanecerá verde por dentro. Resultado: ¡un plátano no comestible!



