¿Su caldera huele a metal quemado, plástico derretido, podredumbre o gas? Esto es lo que significa y lo que te arriesgas si lo ignoras.

En invierno, la caldera es probablemente el electrodoméstico más importante de su hogar. Si se rompe, es inmediatamente un desastre. No más agua caliente, no más calefacción, no más placas eléctricas… Pero eso no es todo, si está dañada, los efectos en tu factura de gas o luz pueden ser enormes (una factura de gas inflada puede ser una de las primeras señales de que tu caldera está rota). Este es un dispositivo que debe cuidarse.

Como cualquier electrodoméstico, una caldera también puede tener problemas y es fundamental identificarlos a tiempo para evitar averías graves y potencialmente peligrosas. Muchos de nosotros sabemos cómo estar atentos a los primeros signos de falla de la caldera. Los ruidos fuertes de gorgoteo pueden indicar aire atrapado, los silbidos o las vibraciones pueden significar muchos problemas, desde una chimenea obstruida hasta una presión deficiente, los ruidos de tictac pueden deberse a un sobrecalentamiento o a un termostato defectuoso, y un silbido puede deberse a la cal o al óxido.

Si todos estos signos son más o menos conocidos, en las calderas de gas es necesario prestar atención a otro indicador: el olor. Resulta que un mal olor podría indicar un problema grave con la caldera e indicar que necesita llamar a un reparador o repararla. Por ejemplo, el olor a metal quemado, plástico derretido o aceite quemado podría deberse a un cableado eléctrico deshilachado. En este caso, debe apagar inmediatamente la caldera y llamar a un experto. El problema puede ser grave. Los olores a podrido pueden ser el resultado de la acumulación de moho en la caldera. Un simple olor a quemado que sale cuando enciende la caldera podría deberse simplemente a una acumulación de polvo en la caldera o los radiadores. En este caso, apague la caldera y limpie todo a fondo.

También puede emanar un olor a gas del aparato. Para mayor seguridad, las industrias de gas agregan un olor artificial al gas, para hacerlo más perceptible y para que sea más fácil detectar una fuga. Si huele este olor en su hogar, debe tomar medidas de inmediato.

Comience por ventilar su casa, cierre el grifo del gas, no encienda encendedores ni aparatos eléctricos, salga de la casa y comuníquese con el departamento de bomberos. Este olor puede provenir de un aparato defectuoso (caldera o cocina de gas con uno de los quemadores, por ejemplo, obsoleto) que filtra moléculas de gas sin quemarlas, o incluso de una conexión defectuosa.