Hortensias: ¡esto es lo que necesitas para plántulas sanas y exuberantes!
Entre las plantas más queridas y apreciadas se encuentran las hortensias. Son hermosos, por supuesto, pero también delicados. Deben ser tratados con mucho cuidado y atención. Aquí hay algunos consejos sobre cómo hacer que crezcan saludables y exuberantes.
Hortensias: ¡esto es lo que necesitas para plántulas sanas y exuberantes!
Hortensias sanas: cuidado con las plagas
La hortensia está particularmente expuesta a la agresión de parásitos y enfermedades típicas. Si la planta tiene un aspecto ligeramente diferente al habitual, sobre todo con flores de un color y una textura inusuales, es posible que haya sido víctima de la acción nociva de una serie de microplasmas nocivos.
Una vez comprobada su presencia, se deben eliminar las partes afectadas, para que la agresión no se extienda a otras zonas de la planta. Entre los posibles atacantes también se encuentran los ácaros y los pulgones. En ese caso, las soluciones son menos extremas y es más fácil alejarlas.
En esos casos, se pueden utilizar remedios naturales: por ejemplo, jabón de Marsella, diluido con agua, que se puede rociar de forma segura sobre las áreas afectadas. La agresión por moho también es común en las hortensias. Puedes contrastarlos con una mezcla de bicarbonato de sodio y agua, rociada directamente sobre la planta.
Cuidado con la cochinilla
También hay un insecto en particular que es muy dañino para la hortensia: la cochinilla. También en este caso recomendamos utilizar jabón de Marsella, mezclado con agua dulce.
Para combatir la cochinilla, es necesario que la base de la planta permanezca seca en todo momento, esto se debe a que el encharcamiento es el hábitat natural de este insecto.
Hortensias: frías y calientes
Las ramas de hortensias nunca deben exponerse a la luz solar directa, ya que se secan fácilmente. Pero también hay que tener cuidado con el frío. El frío a veces puede impedir que florezcan.
Una forma de evitar esto es la poda. Bastará con practicarlo de forma muy drástica y en pleno verano, no a principios de primavera como es habitual. Al reducir la planta a unas pocas ramas, podrás disfrutar de una floración perfecta al año siguiente.



