Estas hermosas y coloridas plantas son capaces de mejorar nuestro estado de ánimo gracias a la alegría que nos aportan sus colores y formas. Un destello de la naturaleza que aparece en nuestra vida cotidiana.
Si tenemos buena luz natural, sería recomendable que en cada habitación se colocara más de una plántula.
Orquídeas:
Esta planta es extremadamente sensible a un riego incorrecto, por lo que es importante seguir algunas pautas muy importantes. El agua rica en piedra caliza es venenosa para ellos. Lo ideal es utilizar agua de lluvia. Lo importante es que nunca haya un estancamiento del agua
Las orquídeas se pueden regar de dos maneras:
- Por inmersión: la planta debe sumergirse en un recipiente con agua a temperatura ambiente, pero sin mojar las hojas. Es necesario humedecer las raíces lo suficiente, tardará unos 10/15 minutos, una vez hecho esto, retíralo y deja que el exceso de agua gotee. No utilices recipientes oscuros porque las raíces también necesitan luz.
- En el borde de la maceta: con esta técnica se moja la planta sin sumergirla en agua, es decir, debemos verter el agua directamente desde el borde del recipiente, teniendo cuidado de no mojar el tallo de la planta.
Para comprender cuándo es el momento adecuado para regar nuestras plántulas, basta con mirar el estado de las raíces. Si su color es un hermoso verde intenso, entonces no hay necesidad de darle agua. Necesitan agua si su color es opaco y plateado
A las orquídeas les encanta la luz, pero nunca la luz directa, nunca se exponen directamente a los rayos del sol. No le gusta que la muevan, así que una vez que haya encontrado su asiento, tendrán que dejarla allí para que no sufra. Está bien colocarlo frente a un balcón, ventanas o estanterías donde haya mucha luz pero no directa.



