Las orquídeas purifican el aire y mejoran el estado de ánimo. ¡Cómo curarlos!
Las orquídeas purifican el aire del hogar y mejoran nuestro estado de ánimo. Según algunas investigaciones científicas, en realidad existen muchas plantas que son adecuadas para la limpieza de ambientes cerrados porque son capaces de filtrar y eliminar muchas sustancias tóxicas como el benceno, el formaldehído y el xileno. Son sustancias que respiramos en casa porque las liberan nuestros dispositivos, las pinturas que utilizamos, los productos de limpieza y mucho más. Nos aportan oxígeno adicional ya que eliminan el dióxido de carbono.
Estas magníficas y coloridas plantas mejoran nuestro estado de ánimo gracias a la alegría que nos aportan sus colores y formas. Un rayo natural que aparece en nuestra vida diaria.
Si contamos con buena iluminación natural, sería adecuado colocar más de una planta en cada estancia.
Las orquídeas:
Esta planta es extremadamente sensible a un riego incorrecto, por lo que es importante seguir algunos consejos muy importantes. El agua calcárea es venenosa para ellos. Lo ideal sería utilizar agua de lluvia. Es importante que nunca se produzca estancamiento del agua.
Las orquídeas se pueden regar de dos formas:
- por inmersión : Se debe sumergir la planta en un recipiente con agua a temperatura ambiente, pero sin mojar las hojas. Necesitas humedecer suficientemente las raíces. Esto demora entre 10 y 15 minutos. Una vez hecho esto, retíralos y deja escurrir el exceso de agua. No utilices recipientes oscuros porque las raíces también necesitan luz.
- en el borde de la maceta : Con esta técnica humedecemos la planta sin sumergirla en el agua, es decir, tenemos que verter el agua directamente desde el borde del recipiente, teniendo cuidado de no mojar el tallo de la planta.
Para saber cuándo es el momento adecuado para regar nuestras plántulas, basta con observar el estado de las raíces. Si su color es un bonito verde intenso, no es necesario regar. Si su color es apagado y plateado, necesitan agua.
Las orquídeas aman la luz, pero nunca la luz directa, nunca se exponen a la luz solar directa. No le gusta que lo muevan. Una vez que ha encontrado su lugar, hay que dejarlo allí para que no sufra. Está bien colocarlo frente a un balcón, ventanas o en estanterías donde haya mucha luz pero no directa.



