Fungicida de bricolaje para plantas ornamentales, huertos y campos agrícolas.

Los hongos son bacterias, y el antibacteriano natural más poderoso es el bicarbonato de sodio. Ni que decir tiene que con su sencilla ayuda podemos liberar a nuestras  plantas, sean las que sean, de cualquier especie y variedad, de la presencia y ataque de estas plagas. No solo eso, también podemos prevenir su aparición.

Para hacer un  fungicida realmente efectivo, obtengamos:

  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 litro de agua (agua del grifo o aguas residuales, como pasta o agua de aire acondicionado)
  • 1 cucharadita de jabón natural neutro líquido
  • 1 x Nebulizador

Llene la botella con agua, agregue bicarbonato de sodio y jabón, preferiblemente de Marsella, en su versión líquida. Enrosque la boquilla y agite vigorosamente, luego rocíe las hojas, los tallos y las raíces de su verde.

El vinagre blanco también es un excelente repelente, pero no debe combinarse con bicarbonato de sodio, de lo contrario se cancelará la carga antibacteriana. Sin embargo, se activa cuando se mezcla con jugo de limón.

Use ambos puros en las siguientes cantidades:

  • 1 litro de vinagre
  • 1 vaso colmado de jugo de limón filtrado.

No diluya la solución con agua. Transfiera la mezcla a la botella rociadora y rocíela periódicamente sobre las plantas del jardín, terraza o huerto.

Simple y efectivo, natural y no tóxico, su  fungicida le permitirá vivir al aire libre sin peligro.