Tenga cuidado de regar el jardín en este momento: si lo atrapan, la multa es muy alta

Nuestro país está experimentando una sequía prácticamente sin precedentes. Es una combinación diabólica de falta de lluvia y temperaturas altísimas. En definitiva, es urgente ahorrar agua en la medida de lo posible. En este sentido, regar el jardín debería ser un hábito que hay que abandonar, no solo por el bien de nuestros bolsillos, sino también, por lo poco que podamos, por el bien del medio ambiente.

¿Hacia el racionamiento?

Entre otras cosas, ni siquiera se descarta que si las cosas siguen así no lleguemos a un racionamiento real del agua (así como del gas y la electricidad, pero esto es otra cosa: los anglosajones hablan de una “tormenta perfecta”, bueno, estamos en ella con todos los zapatos puestos).

La sequía y las emergencias hídricas están afectando a la mayoría de las regiones, especialmente a Lombardía, Piamonte, Véneto y Emilia-Romaña. En algunos municipios se ha decretado el estado de alarma y varios ayuntamientos han prohibido el lavado de vehículos particulares. En Vicenza y en el lago de Bracciano, cualquier persona sorprendida lavando su vehículo de cuatro ruedas se arriesga a una multa de hasta 500 euros.

Ordenanzas contra el desperdicio

Como consecuencia de la continua sequía, muchos municipios han prohibido lavar coches y regar huertos y jardines.

En la zona de Varese, en Tradate, el alcalde ha emitido una ordenanza que prohíbe regar jardines y huertos desde las 6 de la mañana hasta la medianoche. La ordenanza permanecerá vigente hasta el 31 de agosto de 2022. Si te pillan regando en ese tiempo, se activa una multa de 25 a 500 euros. Es fácil predecir que muchos municipios seguirán su ejemplo.

Por supuesto, la ordenanza no se aplica a los lavados de autos profesionales.