De hecho, mantenerse organizado no es nada difícil, sobre todo porque estos hábitos sólo requieren unos minutos de tu tiempo.

¿Cómo puedes mantener el orden fácilmente? La respuesta principal es obvia: primero debes deshacerte de todo lo innecesario. Cuantas menos cosas tengas, más ordenado y organizado estará tu hogar.

Hábito 1:   ordenar el correo físico. Cada día hay que revisar cartas y recibos, clasificarlos y volver a colocarlos inmediatamente en su lugar. Las cartas publicitarias acaban en papel usado, mientras que las facturas y otros documentos importantes acaban en una carpeta aparte.

Hábito 2.   Lavar los platos inmediatamente después de comer. Esto ahorra tiempo: las manchas frescas son más fáciles de lavar que raspar las que se han secado más tarde.

Hábito 3.   Hacer la cama. Haz tu cama nada más despertarte, crea una sensación de orden (aunque no lo sea). Y una vez que dejes la cama desmontada, el espacio a su alrededor parecerá desordenado.

Hábito 4.   Retire las cosas innecesarias de las áreas abiertas. Los elementos que se dejan desorganizados (taza, revistas, libro, libreta, peine, etc.) convierten los espacios abiertos en áreas de caos. Pero los estantes, mesas y cómodas limpios y abiertos se convierten en el centro del orden y crean una atmósfera de calma.
Todas las noches volvemos a poner las cosas en su sitio. Cada artículo debe regresar a su “hogar”. Así no tendrás que buscar mucho por la mañana, especialmente si tienes prisa.

Hábito 5.   Hacemos cosas que nos llevan varios minutos de inmediato. Por lo general, el desorden general es el resultado de la procrastinación, donde posponemos algunas tareas simples y todo se acumula como una bola de nieve. Sacar la basura, lavar la sartén, volver a colocar el control remoto y los auriculares en su lugar, tirar cosas a la lavadora: ¡son tareas que toman menos de 2 minutos! Y eso tiene un efecto muy positivo en el orden general.

Hábito 6.   Eliminamos las manchas sucias inmediatamente. Especialmente si se trata de una habitación pequeña. Allí se suelen acumular muchas cosas que simplemente hay que volver a poner en su sitio inmediatamente o tirar a la basura.
Por lo general, todas estas cosas no requieren más de 30 minutos al día. ¡Pero qué útiles serán estos 30 minutos!