Al limpiar el apartamento,   a menudo nos olvidamos por completo de quitar el polvo de la rejilla de ventilación.   Un respiradero obstruido y polvoriento puede provocar una mala calidad del aire interior y graves problemas de salud. Sólo una parrilla limpia limpia eficazmente el aire de la habitación.

Es especialmente importante mantener limpias las rejillas de ventilación de la cocina. Además del polvo y la suciedad, las rejillas de la cocina se cubren de grasa pegajosa que crea una barrera que impide la libre circulación del aire. También puede ocurrir que la grasa y la suciedad que quedan en la parrilla durante mucho tiempo bloqueen completamente la ventilación.

Esto puede provocar fallos en el sistema de ventilación y que el aire contaminado entre en el interior de la casa en lugar de escapar al exterior a través de las tuberías de ventilación.

Además, un sistema de circulación de aire comprometido puede provocar una sensación persistente de congestión y moho en el interior. Una rejilla de ventilación sucia puede provocar en invierno una mayor condensación en las ventanas o evaporación del cristal.

A largo plazo, un ventilador de baño obstruido también puede significar que la humedad ya no pueda escapar de la habitación, lo que en casos extremos puede provocar la formación de moho en la pared. Los hongos y el moho en espacios cerrados son muy peligrosos para la salud.

¿Cómo limpio la rejilla de ventilación?

Si es posible, retira el ventilador y límpialo a fondo con agua corriente y un detergente suave o agua y bicarbonato de sodio.   Para las parrillas de la cocina muy sucias y grasosas, el líquido lavavajillas es ideal, ya que elimina eficazmente las manchas de grasa.

La rejilla de ventilación también se puede limpiar sin quitarla. Este método es útil cuando quitar la rejilla es difícil o imposible.   Primero debes aspirar la parrilla, preferiblemente con un cepillo.

Después de quitar grandes grumos de polvo, remoje un paño de cocina o una esponja en agua y jabón para platos. Limpia bien la parrilla con un paño húmedo.

Si no puedes limpiar las esquinas de la parrilla con una esponja, envuelve un cuchillo o un palillo largo en un paño húmedo o una toalla de papel y limpia las áreas difíciles de alcanzar.

Si limpiamos esto

¡Y tu estas listo! Limpia las rejillas de ventilación de tu hogar una vez al mes.