Una propiedad interesante del color beige es que combina con los tonos cálidos y fríos del interior. El beige es una mezcla de marrón y blanco. Un color refrescante y a la vez muy atractivo. No domina, pero permite que otros colores más fuertes jueguen primero. El beige es un fondo excelente para ellos.

En la psicología del color, el beige simboliza calma, comodidad, elegancia, sofisticación y fiabilidad. El beige es un color en el que puedes confiar y que puedes integrar fácilmente en el diseño de tu cocina, por ejemplo como color para paredes o azulejos sobre una encimera o como color para frentes de muebles.
2. Cocina blanca
En psicología del color, el blanco es un color neutro. El blanco mismo tiene la capacidad de neutralizar o poner en primer plano otros colores. El resultado depende en gran medida del color que combinemos con el blanco.
El blanco simboliza apertura, modernidad y pureza. Representa los comienzos y las ganas de empezar algo nuevo. Además, el color blanco también es símbolo de paz, perfección y confianza.
La cocina blanca se asocia principalmente con el estilo escandinavo. El blanco combina perfectamente con un estilo minimalista y acompaña visualmente a la madera y al negro. La madera crea una combinación acogedora y cálida y el negro crea un dúo elegante y atemporal.
3. Cocina verde
Al igual que otros colores tierra, el verde aumenta el bienestar y ayuda a la relajación. Por eso nos sentimos tan cómodos entre las plantas o cuando caminamos por el bosque. El verde es el color del crecimiento, la renovación y la paz interior.
Los tonos más oscuros de verde, como el verde botella, quedan muy bien en la cocina. Como el verde es un color frío, puede parecer “pesado” y, por lo tanto, conviene utilizarlo, por ejemplo, en los muebles bajos de la cocina o en los azulejos encima de la encimera.
4. Cocina azul
Los estudios han demostrado que el color azul reduce el apetito, pero eso no impide que lo utilicemos para decorar la cocina. El azul delicado o el azul oscuro intenso aportan calma y armonía al espacio de la cocina.
Dado que el azul es un color bastante frío, debería parecer más suave y cálido, combinándolo, por ejemplo, con madera clara, beige o blanco.
5. Cocina amarilla
El color amarillo nos levanta el ánimo y nos ayuda a concentrarnos. Permanecer en un ambiente donde predomina el color amarillo tiene un efecto positivo en el cerebro y ayuda a combatir la fatiga e incluso la melancolía.
Por eso, el amarillo es el color ideal para la cocina. No sólo animará el interior, sino que también hará que cocinar sea más agradable. Sin embargo, a la hora de amueblar una cocina amarilla hay que tener en cuenta la moderación: el amarillo sigue siendo un color bastante intenso que tiende a dominar. Puedes limitarte a algunos muebles de este color o cubrir la pared sobre la encimera con azulejos amarillos.
6. Cocina roja
El color rojo aumenta el apetito a la vez que estimula y llama la atención. En interior se debe utilizar con mucho cuidado y sin exagerar la proporción de rojo en la cocina. El rojo es un color muy intenso y en exceso puede resultar abrumador e incluso evocar fuertes emociones negativas. En la cocina puede servir como color de acento.



