Aunque la orquídea es hermosa, tiene ciertos requisitos. Si comete un error, la planta perderá sus flores, comenzará a pudrirse y marchitarse ante nuestros ojos. Por suerte sé cómo salvarlo y hacerlo florecer nuevamente.

¿Cómo salvar una orquídea podrida?

Si has regado en exceso tu orquídea y el exceso de agua ha estado en la maceta durante mucho tiempo, probablemente ya hayas notado un cambio en la apariencia de tu planta. Las hojas empezaron a dorarse, a ablandarse y algunas raíces empezaron a enmohecerse. No te preocupes, todavía no se ha perdido nada. Tu orquídea aún se puede salvar. Mira cómo funciona.

Reviviendo una orquídea paso a paso:

  • Primero, retira la orquídea de la maceta y deja que el exceso de agua escurra de las raíces.
  • Limpia a fondo las raíces de cualquier residuo del sustrato en el que se colocó la planta.
  • Mire de cerca las raíces.   Si nota raíces podridas, córtelas con unas tijeras desinfectadas y espolvoree las superficies cortadas con canela o peróxido de hidrógeno para evitar que se desarrolle una infección. Corta también las hojas secas o podridas. Deje la planta a un lado para permitir que las “heridas” sanen.
  • Trasplante la planta a tierra fresca.   Puedes comprar una mezcla especial para orquídeas en una tienda de artículos de jardinería. También puedes prepararlo tú mismo. Coloca una capa de arcilla expandida en el fondo de una maceta de plástico, coloca la planta y cubre las raíces con musgo, trozos de corteza y perlita. Riega la planta suavemente para que el agua corra por las raíces y se detenga en el fondo de la maceta.
  • Para nutrir las raíces, haz un fertilizante de té casero.   Para ello, vierte agua hirviendo sobre una bolsita de té negro y déjala enfriar. Pasado este tiempo, puedes utilizar la infusión para regar la planta o pulverizar las raíces. El té nutre las orquídeas y estimula su curación. Las orquídeas remojadas en té comienzan gradualmente a recuperarse y a desarrollar nuevas raíces. Todo esto es gracias a las propiedades del té, que contiene los mismos químicos que se eliminan de los árboles durante la temporada de lluvias. Para una orquídea, esto es una señal para crecer con nuevo vigor y producir nuevas raíces, hojas y brotes florales.

Las orquídeas así cuidadas se recuperan rápidamente y vuelven a deleitarse con sus flores únicas.💗