Limpiar la casa no es una de las tareas que nos apetezca, pero en verano la tarea se vuelve aún más difícil debido al calor. ¡Sin embargo, es indispensable!
Si queremos hacerlo rápido y bien es recomendable organizarnos . ¡¿Como?! ¡Sencillo, siguiendo un orden muy concreto que nos ahorrará tiempo y esfuerzo! Evidentemente cada vivienda cuenta con diferentes espacios, anchos y estancias; cada uno es un mundo en sí mismo, donde vive una o más personas. Si no estamos solos, pidamos ayuda a los demás miembros (obviamente si son lo suficientemente independientes y sanos), no pretendamos tener el control de todo. Delegando ya habremos dado un pequeño paso hacia el relax, para disfrutarlo en familia. No solo eso, cada uno es responsable de mantener diariamente en excelentes condiciones su rincón personal y los comunes. Si educamos a todos para que se respeten unos a otros, nos sentiremos mucho más aliviados.
Pero hay más. Existe una especie de manual para higienizar la casa en poco tiempo y disfrutar de los días con más liviandad.
Veamos juntos cómo proceder.
Los pasos y orden preciso para limpiar tu casa rápidamente
¿Estás listo para descubrir el “camino” correcto para la limpieza del hogar? Así que coge una cesta, una bolsa o un recipiente grande y ponte manos a la obra.
Empiece por recoger del suelo todo lo que esté fuera de lugar: zapatos, juguetes, ropa, para limpiar el suelo. Entra en el baño y pulveriza el producto específico sobre la grifería, sanitarios y azulejos. Déjalo actuar y entra en cada habitación para abrir las ventanas y dejar circular el aire.
¿Hecho? Regreso al baño: limpiar los estantes y enjuagar el detergente previamente vaporizado.
Ahora coloca todos los objetos recogidos en la cesta y pasa a la cocina.
Limpia la mesa, mueve las sillas, quita el polvo de los armarios y la encimera. Desinfecta el fregadero y la estufa, pasa rápidamente por cada puerta y barre el piso. Lava el piso y dirígete a la sala de estar. Pasar la fregona, limpiar el sofá, aspirar y con escoba y trapo higienizar las superficies. Repita estos pasos para cada habitación, asignando a cada miembro de la familia la tarea de proporcionar la suya propia… y antes de que se dé cuenta, todo estará reluciente.
Ah, un último consejo: cuando te acerques a las ventanas, fíjate en los cristales y si están sucios, ¡utiliza un paño húmedo y un poco de vinagre para que brillen! Fácil, ¿verdad?



