Las mascotas despiertan en nosotros muchas emociones positivas, nos ayudan a afrontar el mal humor y aportan calidez y seguridad a nuestro hogar. Pero también hay momentos desagradables. Probablemente le permití demasiado al gato desde pequeña, por lo que empezó a trepar a donde quería.

Regularmente veíamos a un animal peludo llamado Timofey en la cocina: en la encimera, en el alféizar de la ventana e incluso en la mesa del comedor. ¿Cómo lidié con el caos en mi casa? A continuación se muestran 6 métodos inofensivos que han ayudado a evitar que su gato trepe por los gabinetes de la cocina.

papel de hornear

En lugar de regañar al gato o “persuadirlo” para que no salte sobre la mesa, es mejor hacerlo sentir incómodo mientras está tumbado sobre la mesa. El papel de hornear colocado en el borde se mueve y cruje bajo las patas del animal hasta que vuelve a caer al suelo.

tafel de aluminio

Como alternativa al primer método, también puedes utilizar papel de aluminio para cocinar. Para no reemplazar el nuevo, es mejor no tirar el viejo, simplemente enjuagarlo con agua corriente después de cocinarlo y secarlo.

aroma refrescante

Me encanta el olor refrescante y ligeramente picante de la menta, pero el gato claramente no está de acuerdo conmigo. Simplemente trate las superficies de la cocina con una solución de menta para mantener alejada la pelusa.

Bajar las contraventanas

Este método es adecuado para evitar que un animal se suba a los alféizares de las ventanas de la cocina. Basta con cerrar las contraventanas y el ambiente calentado por los rayos del sol ya no parece tan atractivo.

papel de lija

Originalmente planeé colocar la cinta sobre la mesa con el lado adhesivo hacia arriba. Pero luego me imaginé cómo arrancaría la cinta de las patas lanudas de Timofey y me decidí por una opción más segura para el gato, pero no menos eficaz. ¡Puedes estar seguro de que a los gatos tampoco les gusta el papel de lija!

No dejes comida en la mesa

Si después del almuerzo o la cena quedan carne, salchichas y otros alimentos “fragantes” a medio comer, será más difícil evitar que el gato se suba a la mesa de la cocina.

Los animales, como las personas, tienen personalidades diferentes, por lo que no existe un método universal para volver a entrenar a una mascota. Ten paciencia y el mal hábito desaparecerá con el tiempo.