La limpieza con refresco es un método extremadamente popular, conveniente y confiable que las amas de casa utilizan con regularidad. La gaseosa puede combatir las manchas más difíciles, pero también puede causar daños. Hoy te cuento qué 6 cosas de la cocina no deben entrar en contacto con este producto de limpieza.

Encimera de mármol
Una encimera de mármol es una superficie demasiado sensible a sustancias abrasivas como el bicarbonato de sodio. El resultado son arañazos y daños en la capa exterior, que pueden evitarse utilizando una solución jabonosa convencional. Una servilleta humedecida en jabón líquido puede eliminar fácilmente la suciedad y pulir el mármol liso para que brille.

sartenes de aluminio
Si no quieres dañar las cacerolas de aluminio, mantenlas alejadas de los remedios caseros con bicarbonato de sodio. Cuando aplicamos soda a una superficie de aluminio, el metal se oxida y la vajilla se oscurece.
Cubiertos y platos dorados.
La soda deja rayones en los utensilios bañados en oro y se empaña notablemente después del tratamiento abrasivo. Las tazas y platillos de porcelana también suelen estar decorados con dorado. Se ve hermoso y caro, pero el borde dorado y los patrones dorados son decoraciones muy poco confiables que se dañan fácilmente.
Agua y jabón a temperatura ambiente es la mejor solución para lavar este tipo de prendas.
Vajilla de plata
La plata es otro material bastante problemático. El bicarbonato de sodio limpia muy bien los cubiertos de plata, pero también les quita el brillo.
Por experiencia propia puedo decir que es mejor sustituir la limonada por jugo de limón . El ácido ataca el óxido de plata y lo corroe con éxito.
Muebles de madera, parquet.
Los muebles de parquet o madera natural no resisten el tratamiento con bicarbonato de sodio. Estos productos siempre están cubiertos con una capa protectora que se desprende rápidamente al entrar en contacto con los refrescos. Además, el abrasivo puede aclarar la madera y crear un antiestético efecto “descolorido”.



