Seguramente habrás notado, sobre todo en verano, que tus zapatos empiezan a oler mal. Tome la iniciativa ahora con este consejo muy simple pero brillante.
Los zapatos malolientes suelen ser un problema irritante, ya que el olor también se transfiere a los calcetines y los pies. Los pies malolientes también pueden provocar situaciones sociales incómodas, cuando la gente se pregunta de dónde viene el olor desagradable que parece salir de los zapatos.
Por eso, muchas personas lavan sus zapatos regularmente en la lavadora para eliminar los olores. Sin embargo, existe un “desodorante para zapatos” que le ahorra tiempo y energía. Los zapatos también permanecen secos, lo que significa que no tienes que esperar a que se sequen. También es importante recordar que algunos zapatos no resisten el lavado a máquina o a mano, de ahí la necesidad de utilizar otros métodos.
Para realizar este sencillo truco necesitarás:
- una bolsita de te
- un pequeño embudo
- Bicarbonato de sodio en polvo
- Una grapadora o algo más para cerrar la bolsa.
- Un huevo sorpresa de plástico tipo Kinder
- Un clavo pequeño o una aguja grande.
- Zapatos malolientes (naturalmente)
Como hacer ?
- Abra la bolsita de té y deseche el contenido.
- Coloca el embudo dentro de la bolsita de té y vierte bicarbonato de sodio para llenarlo.
- Dobla la bolsita de té y ciérrala con la grapadora.
- Coloca la bolsita de té dentro del huevo sorpresa de plástico.
- Haz agujeros con la aguja o el clavo en el extremo del huevo sorpresa.
- ¡Tu “desodorante” está listo! Colócalo dentro de tu zapato.
- Cambia el bicarbonato de sodio cuando notes que disminuye la eficacia del refrescante.



