Para lavar los platos se suele utilizar mucho líquido y agua. Lo mismo se aplica a la parrilla del horno y a la bandeja de horno, que son muy difíciles de limpiar de grasa y depósitos de carbón. ¡Congela jabón para platos y descubre cómo este sencillo truco cambiará tu vida!
Fregar con demasiada fuerza las superficies sucias de la cocina puede dañarlas. Por ejemplo, con limpiadores abrasivos como bicarbonato de sodio o sal. Las esponjas de metal también rayan la parrilla, las paredes del horno y los utensilios de cocina con diseños decorativos.
Por lo tanto, vale la pena probar el método de congelar jabón para platos para eliminar con cuidado y rapidez toda la suciedad.
¿Cómo se congela el jabón para platos?
Para hacer cubitos de limpieza congelados, necesitamos una cubitera y jabón para platos. Simplemente agregue un poco de líquido a cada compartimento y luego colóquelo en el congelador durante aproximadamente 2 horas.

Corta una esponja de lijar para que quepa en un cubo. Este método permite lavar platos, ollas y otros utensilios sucios de forma más fácil y rápida.
¿Cómo limpio la rejilla del horno con líquido congelado?
Cuando el cubo congelado comienza a descongelarse, este es el mejor momento para usarlo. No se requiere una esponja de espuma para eliminar la grasa y los depósitos de carbón del horno; El propio líquido se esparce sobre la superficie a limpiar.
Tome un cubo congelado, frótelo en las áreas sucias y luego enjuáguelo con agua corriente.
Jabón para platos casero
Como alternativa, puedes utilizar un detergente lavavajillas casero que sea igual de eficaz.
Nosotros necesitamos:
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150 ml de vinagre.
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100 gramos de sal.
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180ml de agua.
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Limón.
Exprime el jugo de un limón y agrega el resto de los ingredientes.

Luego debes calentar la mezcla resultante, revolviendo constantemente. Tan pronto como el remedio casero comience a espesarse, retirar del fuego y dejar enfriar. Vierta en una botella. ¡Listo!



