Recuerdo que mi abuela tenía una alfombra en cada habitación. También lo colgaron en la pared. Tan grandes, anchos, con diferentes estampados. Pero parece que esa moda soviética está poco a poco desapareciendo. Hoy en día las alfombras se utilizan más por comodidad. Por ejemplo, después de una ducha caliente, me resulta agradable pararme sobre un pelo esponjoso y no sobre baldosas frías y resbaladizas. O límpiate los zapatos después de caminar y no los cargues por todo el apartamento.

Pero hay algunas desventajas. Por ejemplo, es difícil de limpiar. A veces la aspiradora no hace el trabajo en absoluto. Y ya guardo silencio sobre los dueños de perros y gatos peludos. Alguien aconseja llevarlo a la tintorería. Sin embargo, será muy caro y también será necesario llamar a un taxi de carga. Sáquelo a la nieve y agítelo en el frío durante una hora; gracias, no quiero resfriarme.

Hace unos días, mi suegra me contó un truco de vida. Dijo que aprendió este secreto de su abuela. Todo lo que necesitamos es bicarbonato de sodio y sal. Cuestan cambio en la tienda. Noté que las alfombras de su apartamento parecían recién compradas. Aunque seguro que ya tienen diez años.

Espolvorea bien la alfombra primero con sal y luego con otra capa de bicarbonato de sodio. Ponte guantes y usa un cepillo para frotar la mezcla sobre la pelusa. Dejo todo por una hora. Sin embargo, para obtener mejores resultados, puedes dejarlo toda la noche.

Luego enciendo la aspiradora a máxima potencia y con cuidado, y lo más importante, extraigo lentamente la mezcla. Poco a poco, centímetro a centímetro, para que no quede ni una pizca de refresco y sal.

Recuerdo que mi abuela tenía una alfombra en cada habitación. También lo colgaron en la pared. Tan grandes, anchos, con diferentes estampados. Pero parece que esta moda soviética está retrocediendo poco a poco.-4

Después del primer procedimiento, notará cuánto polvo se ha acumulado en la bolsa. Camino sobre la alfombra dos veces más. Repito este procedimiento cada tres lugares. La sal y los refrescos no dañarán la pelusa.

Recuerdo que mi abuela tenía una alfombra en cada habitación. También lo colgaron en la pared. Tan grandes, anchos, con diferentes estampados. Pero parece que esta moda soviética está retrocediendo poco a poco.-5

Aconsejo a todos que prueben este método al menos una vez. Después de limpiarla no reconocerás tu alfombra, ¡te lo garantizo!

¿Sabías de este truco? ¿Vale la pena intentarlo?