Las cáscaras de cebolla se utilizan a menudo para teñir huevos antes de Pascua. Las cáscaras de ajo ahora siempre acaban en la basura. ¡Y en vano! También tiene muchas cosas útiles. Por ejemplo, una sustancia como la quercetina, un compuesto con efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Además, tiene un buen efecto sobre el sistema circulatorio y vascular.
Cuando conocí las propiedades beneficiosas de las cáscaras de ajo, comencé a guardarlas en un frasco y luego a utilizarlas para solucionar diversos problemas domésticos. La próxima vez que peles ajo, no caigas en la tentación de tirar las cáscaras. Seguirán siendo útiles para usted. Así es como puedes usarlo:
1. Pasta de ajo contra los parásitos
La pulpa de ajo protege perfectamente las zanahorias de las enfermedades fúngicas y de la polilla de la zanahoria. Para ello, ponga las conchas en un balde, vierta agua sobre ellas y colóquelas en un lugar oscuro. Después de una semana notarás que la mezcla comienza a fermentar y se forman burbujas en la superficie. Luego agite la suspensión y espere hasta que no se formen más burbujas. Entonces el agente antibacteriano estará listo para su uso.
❗También puedes agregar tallos, raíces e inflorescencias de ajo. Utilice buenos dientes para cocinar.
2. Eliminar los bichos de la patata
Preparar una infusión de pieles de ajo y agua. Luego rocíelo sobre las partes aéreas de las patatas por la mañana o por la noche. Haz este proceso una vez por semana. Después de eso, el escarabajo de la patata de Colorado se mantendrá alejado de su cultivo.
3. Protegiendo la zanahoria
Si guarda zanahorias en el sótano, asegúrese de espolvorearlas con cáscaras de ajo. De esta forma lo proteges de la putrefacción.

4. Controlar ácaros y pulgones
Remojar las cáscaras de cebolla y ajo en agua tibia. Deja reposar la mezcla durante 5 días. Pasado este tiempo, filtrar la infusión y pulverizar las plantas afectadas por pulgón o araña roja. Repetir el tratamiento 4-5 veces por semana hasta eliminar por completo los parásitos.
5. Cuidado de la piel
Una infusión exfoliante calma perfectamente la piel irritada. Coloca las cáscaras en una olla y cocina por unos 15 minutos. Luego déjalo reposar durante 12 horas. Pasado este tiempo ya puedes utilizarlo: empapa un algodón en el caldo y extiéndelo sobre tu piel. El enrojecimiento desaparecerá rápidamente.



