Limpiar toda la casa con un solo ingrediente parece un sueño, pero en realidad es una solución milenaria, uno de los secretos de las abuelas.

En aquel entonces no existían los famosos detergentes específicos: caros y perjudiciales para nuestra salud y el medio ambiente. De hecho, las sustancias químicas que contienen corren el riesgo de contaminar el aire y el agua, con consecuencias a veces peligrosas para los seres vivos en general.

Sería mejor ahorrar dinero y renunciar a su valiosa ayuda, también porque en la naturaleza existen ingredientes eficaces y ecológicos que pueden realizar muy bien las mismas funciones.

Sólo necesitas saber cómo utilizarlos.

Por eso hemos elaborado esta miniguía para una limpieza completa y profunda de cada rincón de nuestro hogar a coste casi nulo. ¡Solo necesitarás sal!

¡Veamos cómo debemos proceder!

Para limpiar toda la casa sólo necesitas un ingrediente: ¡sal!

La sal es un ingrediente imprescindible en la cocina: potencia los sabores y hace que nuestras recetas sean aún más apetecibles, ¡pero sin exagerar!

Pero sus virtudes no se quedan sólo en el plato. Al ser un poderoso desinfectante, se puede utilizar para la limpieza del hogar, solo o en combinación con vinagre, bicarbonato, jugo de limón.

Puedes, por ejemplo, preparar una solución a base de sal gruesa y un litro y medio de agua caliente.

Mezcla bien y viértelo en un balde, ahora úsalo para blanquear las juntas entre las baldosas. Los verás brillar.

Para limpiar la encimera utilice los mismos ingredientes con la adición de una cucharadita de vinagre blanco. Retire los quemadores y sumérjalos en un recipiente pequeño. Con la parte restante frota suavemente la estufa para no rayarla, ¡las incrustaciones se disolverán en poco tiempo!

Si tus platos están sucios y se han depositado restos de comida en el fondo, vierte en ellos la solución de agua, vinagre y sal, luego colócalos sobre el gas a fuego alto. Llevar a ebullición, luego apagar y dejar enfriar por completo. Escúrrelas y enjuágalas, no quedará ni rastro de residuo.

El horno, el fregadero e incluso el inodoro pueden volver a brillar con una mezcla de sal gruesa (250 g) y agua (500 ml). Frota esta mezcla con una esponja no abrasiva: ¡la cal y la suciedad desaparecerán en poco tiempo!

Brillante, ¿verdad?