Todo aquel que cultiva pepinos sueña con el mayor rendimiento posible.   Me gustaría presentarles una técnica sencilla que les permite cosechar hasta 11-13 kg de hermosos frutos verdes de un arbusto.

Cultivar pepinos no es la tarea más sencilla. Los arbustos deben regarse con regularidad y fertilizarse adecuadamente. La recompensa por el trabajo duro es una rica cosecha. ¡Simplemente riega tus pepinos tres veces con este fertilizante económico para producir una cosecha que será la envidia de todos!

¿Qué condiciones necesitan los pepinos?

Los pepinos se deben plantar al aire libre a finales de mayo o principios de junio. Debe elegir un lugar soleado para ellos y asegurarse de que el suelo esté adecuadamente preparado para el cultivo. Los pepinos necesitan mucha humedad. Es importante que el aire llegue a las raíces, por lo que se debe aflojar la tierra alrededor de la planta.

Para desarrollarse adecuadamente y dar frutos, los pepinos necesitan muchos nutrientes. Una forma de “alimentarlos” es utilizar bicarbonato de sodio.

¿Por qué los pepinos necesitan refrescos?

Utilizar bicarbonato de sodio para fertilizar pepinos aporta beneficios en varias fases. La primera aplicación de fertilizante (inmediatamente después de la siembra) estimula su crecimiento. El segundo (durante la floración) reduce la cantidad de flores estériles.

El tratamiento realizado en el momento de la aparición de pepinos jóvenes en los arbustos ayudará a prolongar el período de fructificación y aumentar el rendimiento general.

¿Cuándo se debe utilizar bicarbonato de sodio para fertilizar los pepinos?

Como ya escribí, para que la fertilización con bicarbonato de sodio dé un resultado positivo es necesario realizar 3 tratamientos.

  1. La primera vez que es necesario fertilizar las plantas   es 14 días después de plantarlas   en campo abierto.
  2. Después de otros 14 días   realizamos una segunda toma con solución de refresco.
  3. El tercero,   cuando notas que aparecen frutos en los arbustos   .

Cómo preparar fertilizante

Preparar abono con bicarbonato de sodio es muy fácil.   Para los dos primeros procedimientos, es necesario disolver 80 g de refresco en 10 litros de agua tibia.

Para el tercer tratamiento, utilice 60 g de bicarbonato de sodio por cada 10 litros de agua y agregue 3-4 gotas de yodo al líquido.   Siempre mezcle bien el medicamento.