¿A quién no le gustaría tener las ventanas de su casa limpias y relucientes en todo momento? Desafortunadamente, la lluvia, el viento y la contaminación no siempre hacen que esto sea posible.
La limpieza de los cristales de las ventanas debe realizarse periódicamente, preferiblemente cada 3-6 meses, para mantener las ventanas limpias y transparentes.
Limpiar y relucir las ventanas de la casa, tantas veces como sea necesario.
La frecuencia de la limpieza de cristales depende de las condiciones ambientales de la zona donde vives. Si vive en una zona con alta contaminación del aire o donde hay muchos árboles y plantas, es posible que necesite limpiar las ventanas con más frecuencia.

Puedes adquirir limpiacristales específicos en una tienda especializada o utilizar detergente para platos diluido en agua. El detergente para platos, a diferencia de otros productos de limpieza, es suave y no daña el vidrio.
Al limpiar ventanas en casa, puedes usar agua fría o tibia para enjuagar las ventanas después de limpiarlas. Esto se debe a que el agua caliente podría provocar la formación de rayas.
Para limpiar los cristales podemos utilizar una esponja o un paño suave y no abrasivo para limpiar los cristales. Se deben evitar paños ásperos o esponjas abrasivas que puedan rayar el cristal.

En el mercado también puedes encontrar herramientas específicas para la limpieza de cristales, como las que utilizan los limpiacristales con mango telescópico. Estas herramientas pueden hacer que la limpieza de ventanas sea más fácil y rápida.
Por lo general, para limpiar el vidrio de una ventana se debe rociar el limpiador sobre el vidrio, luego frotar con una esponja o paño suave y finalmente enjuagar con agua.
Debes evitar limpiar las ventanas en días soleados, ya que el calor puede provocar que se formen rayas. Además, es preferible limpiar los cristales en las horas más frescas del día, para evitar una rápida evaporación del detergente.
Brillando durante 3 semanas
Un ingrediente especial que nos permite lavar las ventanas sólo después de varias semanas es el isopropanol. Se trata de un alcohol de limpieza al 99,9% que es un ingrediente realmente fantástico para limpiar cristales.
Con este producto no dejarás marcas ni rayas en el cristal que sólo nos harían perder más tiempo limpiando el cristal.

Para elaborarlo solo tenemos que verter 100 ml de isopropanol en 200 ml de agua en una botella equipada con un spray y agitar bien.
Primero nos encargamos de limpiar bien la suciedad más grande con agua, basta con mojar un paño en el agua y limpiar bien los cristales. Cuando esta suciedad haya desaparecido pasamos a secar los cristales, y entonces podremos utilizar nuestro producto milagroso.
Una vez que hayas rociado la mezcla sobre el cristal, comienzas a frotarlo con un paño limpio por toda la ventana y quedará no sólo perfectamente limpia y pulida sino también protegida de la aparición de nueva suciedad, casi como un escudo reflectante . El resultado es sin duda algo de lo que estar orgullosos: ¡no tendremos que limpiar durante semanas!



