Para asegurarte de obtener un paño suave, nada mejor que utilizar suavizante al encender la máquina. Pero los suavizantes que se venden en los supermercados no siempre son tan prácticos, ¡ni siquiera los más caros! Algunos son ricos en componentes químicos y pueden provocar alergias o irritación en personas más sensibles. Pero que no cunda el pánico, tenemos la solución: ¡alternativas naturales!
1. Sal de Epsom y bicarbonato de sodio
Para que tu ropa vuelva a estar suave, nada podría ser más sencillo. Simplemente prepara tu propio suavizante de telas natural, elaborado con sal gruesa, bicarbonato de sodio y aceites esenciales. ¡Esta solución hará que tu ropa y toallas de baño estén más frescas y sobre todo más suaves!
¿Cómo proceder?
- Hervir un vaso de agua y dejar enfriar unos minutos;
- Agrega de 2 a 3 cucharadas de sal gruesa o sal de Epsom;
- Revuelva hasta que la sal del agua se disuelva por completo;
- Dejar actuar 15 minutos y agregar a la mezcla de 5 a 10 gotas de aceite esencial de tu elección. Puedes optar por lavanda, menta o limón.
- Luego agrega el equivalente a 70 gramos de bicarbonato de sodio. Además de ser un excelente suavizante de telas, el bicarbonato de sodio quita manchas y elimina la cal.
- Luego vierte el suavizante en una botella para que puedas guardarlo y usarlo como quieras.
Para su información
Puedes almacenar el suavizante de telas durante más de 2 semanas. Cuanto más tiempo dejes reposar el producto, más agradable será su aroma.
2. Venta
Aquí tienes un segundo truco a base de sal para conseguir que el lino quede tan suave como la seda. Todo lo que tienes que hacer es seguir los pasos que se detallan a continuación:
¿Cómo proceder?
- Antes de poner en marcha la máquina, sólo necesitarás verter 2 cucharadas de tu suavizante natural en el cajón de detergente de tu máquina y no directamente en el tambor.
- También puedes, si lavas tu ropa a mano, añadir una cucharada de tu suavizante casero al recipiente con agua y dejar que tus pertenencias se remojen en él.
- Finalmente, lo único que tienes que hacer es enjuagar tu ropa con agua limpia. Tu ropa quedará suave y fragante.
3. Vinagre blanco
Como sabes, el agua contiene cal , que puede filtrarse fácilmente en el tejido de tu ropa. Con el tiempo, acaban volviéndose ásperos, minando la elasticidad de tu ropa. Para evitar que esto suceda, ¡tenemos la solución! Basta con utilizar un ingrediente natural que todos tenemos en casa y que en la mayoría de los casos se considera un salvavidas. ¡Estamos hablando, por supuesto, de vinagre blanco!

Ingredientes
- 60 centilitros de agua limpia (posiblemente desmineralizada);
- 30 centilitros de vinagre blanco;
- 5 a 10 gotas de aceite esencial de tu elección;
Materiales
Una botella de vidrio o botella reciclable para guardar el suavizante.
Pasos a seguir
- Vierta el agua en la botella o matraz reutilizable;
- Agrega el vinagre blanco;
- Mezclar hasta obtener una solución perfectamente homogénea;
- Vierta de 5 a 10 gotas de su aceite esencial favorito para darle sabor al suavizante de telas;
- Agite todo vigorosamente;
- ¡Y listo, tu suavizante está listo para usar!
Para obtener un aroma refrescante y un olor aún más agradable, deje reposar el suavizante de telas durante un día antes de usarlo. El vinagre blanco hipoalergénico preservará tu ropa, haciéndola más suave y perfectamente limpia.
También es un excelente aliado que te ayudará a cuidar tu lavadora, eliminando la cal presente en el tambor de la máquina. ¡Todo lo contrario a un suavizante industrial que contiene productos químicos que a la larga sólo lo obstruyen!
¡Ahora ya sabes a qué solución recurres para preservar la suavidad de tu ropa y prolongar la vida útil de tu lavadora!



