¿Tu blusa blanca se puso rosada al lavarla porque accidentalmente arrojaste un calcetín rojo al tambor? Esta situación le puede pasar incluso a una buena ama de casa. Afortunadamente, existe una manera de revertir este proceso sin recurrir a lejía u otros productos químicos comprados en tiendas. Utiliza sólo tres productos que probablemente tengas en tu cocina.
Lejía casera por unos centavos
¿Estamos acostumbrados a pensar que lavar la ropa es una tarea sencilla que no requiere ningún conocimiento especial? Sin embargo, resulta que muchas personas buscan regularmente en Internet información sobre este tema.
¿Sabías que las hojas de laurel no sólo se utilizan en la cocina, sino que también ayudan a blanquear la ropa y la ropa de cama? Si abriste la lavadora y viste ropa rosa y gris en lugar de ropa blanca como la nieve, no te preocupes. Hoy os voy a contar un truco sencillo con las hojas de laurel que hacen que las telas brillen de forma suave y delicada. Y para potenciar el efecto, también necesitamos levadura en polvo y varios sobres de levadura.

Para hacer lejía casera, toma un puñado de hojas de laurel y colócalas en una sartén. Agrega el agua y coloca la sartén en la estufa. Una vez que el agua hierva, déjala enfriar durante 15 minutos. Luego poner la ropa en un bol y rellenar con el caldo preparado.
Después de enfriar por completo, sacamos las cosas. ¡Pero eso no es todo! Agregue 4 paquetes de levadura y 1-2 cucharadas de levadura en polvo a un recipiente con agua. Mezclar bien y remojar la ropa.
Pasadas 2-3 horas podrás quitarte la ropa y lavarla en la lavadora con normalidad. Este remedio casero, basado en productos de cocina disponibles, devuelve las cosas a su blancura y frescura originales.




