Estoy acostumbrado a utilizar fertilizantes caseros en lugar de “productos químicos” comprados en la tienda. Hoy me gustaría compartiros una receta de abono natural para tomates y pepinos. ¡Solo toma unos segundos prepararlo y los efectos se pueden sentir en 3-4 días!

¿Por qué las verduras no crecen bien?
Primero hay que hacerse una pregunta: ¿Por qué mis plantas no crecen tan exuberantemente como en el jardín vecino? Normalmente el problema es una deficiencia de minerales. Si las verduras carecen de potasio, fósforo, nitrógeno o azufre, su crecimiento se ralentiza y no aparecen nuevos frutos.
Vale la pena inspeccionar cuidadosamente los arbustos en busca de insectos y hongos dañinos. Los cambios de color, las inflorescencias devoradas, la deformación de las hojas son señales de que la planta necesita nuestra ayuda.
El fertilizante casero a base de hojas de laurel y ajo realiza tres tareas a la vez: destruye las plagas, forma una barrera protectora y satura el suelo con sustancias útiles.

Cómo preparar fertilizante para tomates y pepinos.
Necesitamos las especias que utilizamos todos los días en la cocina.
Ingredientes del pienso:
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Hoja de laurel 3 uds.
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Tres dientes de ajo.
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500 ml de agua caliente.
Proceso paso a paso:
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Coloca los ajos y las hojas de laurel en un frasco y llénalo con agua caliente.
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Luego cierre la tapa, mezcle bien y deje reposar el producto durante 24 horas.
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Al día siguiente, vuelve a agitar el tarro y vierte la infusión en un cubo (primero debes retirar los ajos y las hojas de laurel).
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Añade dos litros de agua y ¡listo!
Los pepinos y los tomates se deben regar con una regadera. Sin embargo, si las hojas, tallos y frutos se ven afectados por hongos o insectos, es mejor rociar la planta con un atomizador.



