¡El bicarbonato de sodio    no sólo es útil e imprescindible para limpiar el interior de la casa, sino que    también llama la atención en el balcón y la terraza   !

Este producto se convierte en un agente limpiador ecológico y económico, muy eficaz gracias a su alto poder limpiador y a las partículas ligeramente abrasivas que lo componen.    Aunque es fundamental para eliminar incrustaciones y manchas rebeldes, también se puede utilizar sobre mármol y madera:    no los ataca porque es suave con las superficies.

Además, con un solo ingrediente podemos pulir cada rincón: barandillas, suelos, balaustradas, cristales. ¡Todo brillará!

¿Listo? ¡Al principio!

Bicarbonato de sodio para limpiar todo el balcón: ¡Aquí te explicamos cómo utilizarlo!

Empieza por las    barandillas    y    barandillas:    de esta forma la suciedad cae al suelo y podrás eliminarla en una sola limpieza del suelo.

Como están más expuestos a los elementos, son, por supuesto, los más difíciles de pulir. Ya sea de metal o de mármol, el método es el mismo con pequeñas modificaciones: basta con llenar un recipiente con agua caliente, añadir medio vaso de bicarbonato de sodio, empapar una esponja suave y planchar con ella las superficies.

Para las manchas difíciles, aplica una pasta    de bicarbonato de sodio y agua a la vez hasta obtener una especie de crema fuerte (tipo CIF, para que quede claro). Extenderlo en las zonas más rebeldes, dejar actuar, aclarar y secar con un paño suave.

Ahora concéntrate en las    ventanas   : prepara    una mezcla del jugo de un limón filtrado, 1 cucharadita de bicarbonato de sodio y 500 ml de agua.    Vierta todo en una botella con atomizador, enrosque la boquilla, agite ligeramente y rocíe directamente sobre las ventanas, luego seque con un paño de algodón.

Si tienes la suerte de contar con una    cocina al aire libre  , los    azulejos y muebles se pueden limpiar con bicarbonato de sodio   . Espolvorea 1 cucharada sobre un paño de microfibra ligeramente húmedo y frota por todas partes: todo brilla con una sola toallita.

Y llegamos a la    acera.    No importa el material que sea: azulejos, gres, terracota, mármol, cerámica o madera, con bicarbonato de sodio podrás asegurar una limpieza profunda y eficaz, protegiendo al mismo tiempo las superficies por completo. Basta disolver una cucharada en un balde de agua caliente,    añadir un puñado de escamas de jabón de Marsella para aportar un aroma embriagador,    mezclar bien y proceder como de costumbre con un paño y una escoba.

Al final del trabajo, difícilmente podrás contener tu entusiasmo ¡GUAU! ¡Bien hecho y casi terminado!