Todos hemos comprado ensalada, tal vez incluso ensalada envasada, solo para olvidarla en el refrigerador y tirarla después de unos días . Pero existen al menos algunos trucos que pueden ayudarte a evitar tener que tirar el dispositivo a los pocos días de comprarlo. Esto nos permite reducir, aunque sea ligeramente, el enorme problema del desperdicio de alimentos.
Un desperdicio en la cocina que todos deberíamos evitar a toda costa. De hecho, es importante aprender a aprovechar al máximo los alimentos que llevamos a casa, convirtiendo así los residuos orgánicos en un recurso útil.
Ensalada: Nunca ha estado tan fresca. ¡El truco del chef para conservarlo intacto durante días!
El chef Roberto Cruciani nos desvela el primer “truco” para hacer que la ensalada fresca dure más en su perfil de Instagram para la columna “Residuo Cero” y nos presenta su ensalada de tempeh .
Este es un consejo invaluable y también muy fácil de seguir. Simplemente vertemos agua fría sobre nuestra ensalada durante unos segundos , luego la envolvemos en una toalla de algodón y finalmente la guardamos en el frigorífico.
¡Deja de tirar las sobras de ensalada! Plántalas en el jardín y consigue un sinfín de lechugas frescas

Otro truco eficaz y sencillo para que la lechuga dure mucho más es tener una planta en el jardín. Con este método, la última parte de la lechuga se planta en el jardín. Una vez que hayas cosechado la primera lechuga, puedes replantar la última parte de la cabeza y repetir el proceso una y otra vez. De hecho, la propagación de la lechuga también se puede realizar mediante esquejes.
Al cabo de apenas 15 días se ha desarrollado gran parte de la cogollo, las primeras raíces y las hojas del cogollo central de la lechuga. Riega generosamente tu lechuga y agrega tierra con un fertilizante natural . Es muy importante plantar la lechuga al sol ya que va creciendo poco a poco. Cuando la lechuga esté completamente desarrollada, cosechela y repita el experimento nuevamente .
De esta forma tendrás una nueva planta de lechuga fresca para llevar a la mesa cada vez, y además ahorrarás en la compra de semillas. Con este método también evitas tirar los restos de lechuga, pero puedes cultivarlos de vez en cuando para producir nuevas plantas.



