Mármol limpio sin químicos: Volverá a lucir como nuevo

El mármol de cocina es uno de los complementos de decoración más elegantes que se pueden instalar, ¡PERO es muy delicado! Estamos en una de las habitaciones de la casa donde necesariamente se debe hacer una limpieza profunda a diario: aquí preparamos las comidas, aquí las consumimos, todo debe estar siempre higienizado al máximo. Éste, sin embargo, es un material particular y debemos tratarlo con la debida precaución.

Aunque podemos encontrar en el mercado todo tipo de productos para limpiarlo, sería mejor utilizar ingredientes naturales. Afecta a tu bolsillo y al medio ambiente, ya que afectan al presupuesto familiar y contienen contaminantes.

¡Descubramos cómo hacerlo juntos!

Mármol limpio sin químicos: Volverá a lucir como nuevo

Para limpiar el mármol de la cocina sin utilizar productos químicos, pero garantizando una higiene minuciosa, ¡empecemos por enumerar los que nunca debemos aplicar! Hay que evitar estrictamente el limón, el vinagre y el ácido cítrico, ¡ya que podrían arruinarlo para siempre!

¡Nada de alcohol, porque este ingrediente también causa turbidez y es demasiado corrosivo!

¿Cómo actuar entonces?

¡Usando bicarbonato de sodio, por supuesto! Su ligera abrasión permite eliminar las incrustaciones más rebeldes, sin comprometer su belleza. 3 cucharadas soperas disueltas en un poco de agua son suficientes para obtener una especie de gel pastoso. Aplicarlo sobre la superficie con ligeros movimientos circulares y dejar actuar durante una hora. Finalmente, limpia con un paño suave y húmedo y disfruta del resultado.

¡El jabón de Marsella también es muy eficaz! En este caso diluimos 30 gramos en un litro de agua, sumergimos una esponja suave y la pasamos por todos lados. Enjuagamos y admiramos nuestro mármol restaurado.

¡Pero hay más! Hay un ingrediente realmente maravilloso, siempre presente en nuestras despensas: ¡la fécula de patata! ¡Increíble, pero cierto!

Viértelo directamente sobre las incrustaciones y déjalo actuar durante una hora, luego retira con agua tibia. ¡Sequemos bien con un paño, preferiblemente de lana para pulir bien!

Para puntos más complejos, como las esquinas, donde la suciedad se acumula y se vuelve difícil de alcanzar, utilicemos un bastoncillo de algodón, ¡así podremos llegar a todas partes! Y para la cal rebelde, ¡una mezcla de jabón de Marsella y bicarbonato disuelta en agua tibia será la solución!