Gracias a su sabor especial e irresistible, la cebolla siempre ha sido muy popular en las cocinas de todo el mundo. Esta verdura versátil añade profundidad a todo, desde sopas y guisos hasta salteados y salsas. Sin embargo, a menudo pasamos por alto una parte de la cebolla que es una especie de héroe anónimo: ¡la piel de la cebolla! Resulta que es un depósito de nutrientes que aportan enormes beneficios para la salud. Así que antes de tirarlo a la basura, ¡descubre qué puedes cocinar con él!

¿Qué hace que la piel de cebolla sea tan especial?

Las cáscaras de cebolla son ricas en nutrientes. Es rica en el compuesto bioactivo quercetina, flavonoides y vitaminas A, C y E. Sin embargo, las concentraciones más altas de quercetina las encontramos en las cebollas rojas y amarillas.

¿Qué puedes cocinar con cáscaras de cebolla?

Estas tres recetas me vinieron a la mente el otro día y decidí compartirlas en mi canal. Son muy fáciles de preparar.

Caldo de cáscara de cebolla

Puedes usarlo para hacer sopas o guisos. El caldo quedará de color amarillo dorado y muy sano.

Ingredientes
✔Pelar 4-5 cebollas
✔8 tazas de agua
✔2-3 dientes de ajo (opcional)
✔Sal y pimienta al gusto

Enjuague bien las cáscaras de cebolla con agua fría. Vierte el agua en una olla grande y agrega las cáscaras junto con el ajo.
Lleva la mezcla a ebullición a fuego alto. Luego reduzca el fuego a bajo, tape y cocine durante unos 30-40 minutos.
Retirar del fuego y colar el caldo a través de un colador de malla fina o una gasa en un recipiente.
Condimentar con sal y pimienta. También puedes agregar otras verduras (como hojas de zanahoria o de apio) o tus hierbas y especias favoritas para realzar el sabor y el valor nutricional.

Cebolla en polvo

La cáscara de cebolla en polvo tiene un sabor suave y muchos nutrientes y se puede agregar a salsas, adobos, aderezos para ensaladas o aderezos caseros.

Consejo: Al pelar cebollas, no tires la cáscara, recógela en un frasco o recipiente de plástico. Una vez que tengas al menos una taza, puedes hacer cebolla en polvo.

✔Enjuague bien las cáscaras de cebolla con agua fría.
Colóquelos en una sola capa sobre una bandeja para hornear o una rejilla. Deje que se seque al aire por completo durante unos días. Para acelerar el proceso de secado, coloque las cáscaras en el horno (aprox. 150°C) durante dos o tres horas.
✔Luego coloca la cáscara de cebolla seca en un molinillo de café o licuadora potente. Muele las cáscaras hasta que se forme un polvo fino. Lo mejor es molerlo en porciones pequeñas para conseguir la consistencia deseada.
✔Coloca la cebolla en polvo en un recipiente con tapa hermética. Guárdelo en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa. Si se almacena correctamente, el polvo conservará su sabor y calidad durante al menos tres meses.

Té de cáscara de cebolla

Para preparar la infusión puedes utilizar las cáscaras de cebollas rojas, blancas o amarillas:

✔Recoge las cáscaras de cebolla y lávalas con cuidado.
✔Agrega un puñado de cáscaras de cebolla a una olla con agua a fuego medio. Hierva el agua y luego cocine a fuego lento durante 15-30 minutos.
✔ Filtra la mezcla a través de un colador en una taza para que los trozos de cáscara de cebolla no floten en el té. Este té es muy útil para beber en el periodo otoño-invierno. Es muy rico en antioxidantes y otras sustancias beneficiosas.

¿Cómo se utilizan las cáscaras de cebolla?