Un baño perfumado es lo que siempre deseamos y con sólo utilizar un rollo de papel higiénico podemos cumplir nuestros deseos. No te lo imaginaste, ¿verdad? Sin embargo, gracias a este sencillo y eficaz consejo, podrás difundir un agradable aroma durante horas. Veamos juntos qué pasa después.
Perfuma tu baño con el truco del papel higiénico
Simplemente utiliza un rollo de papel higiénico para perfumar el baño durante horas.
Para perfumar el baño con papel higiénico, necesitarás no solo un rollo, sino también el aceite esencial que más te guste.
Agregue 5 gotas al envase sin usar papel higiénico o perderá el beneficio. ¡Hacer! Bastante simple, ¿verdad? No te excedas para que la zona no huela demasiado mal. Repite el proceso con varios panecillos, colócalos en un cestillo o portarrollos y disfruta del resultado.
Si no sabes qué esencia elegir, debes saber que el aceite de naranja, canela, lavanda, limón y árbol de té son los más consistentes. Estos 5 en particular son capaces de eliminar la zona de gérmenes y bacterias.
Pero ese no es el final del asunto. También nos gustaría sugerirle otros métodos para perfumar el baño.
Soluciones ecológicas para perfumar el baño
No es necesario gastar dinero en comprar los ambientadores adecuados cuando usted mismo puede fabricar un ambientador eficaz y económico.
Consigue una botella de vaporizador, 2 vasos de agua, 10 gotas de aceite esencial de tu elección y 2 cucharadas de bicarbonato de sodio.
Coloca los ingredientes en un bol, mezcla bien y coloca en la vaporera. Ahora rocíelo dos o tres veces. ¡Qué aroma tan maravilloso! Recuerda agitarlo vigorosamente antes de cada uso.
O prueba con pétalos de rosa. Déjalos secar y luego colócalos en un recipiente de vidrio hermético. Vierte aceite de oliva sobre ellas, cúbrelas completamente y luego colócalas en el alféizar de la ventana a buen sol durante una semana.
Cuela el aceite, luego viértelo en un vaso, introduce en él unos palitos de madera y déjalo en una estantería del baño.
O puedes preparar una mezcla de pétalos de flores, cáscaras de cítricos y canela, todo después del secado, por supuesto. Pon todo en un mortero, tritúralo y ponlo en un bol pequeño. Para potenciar el aroma, puedes añadir unas gotas de esencia de limón.



