El congelador es nuestro amigo y fiel ayudante. En él almacenamos no solo carne, pescado, hierbas frescas y bayas, sino también muchos otros productos para uso futuro. A menudo hago preparaciones y las congelo, pero lo hago con algunos trucos y secretos.
Congelación rápida
Cuanto más rápido se congelen los alimentos, mejor. Con este enfoque, los grandes cristales de hielo no tienen tiempo de formarse en un recipiente con frutas y bayas. Los envases de alimentos no se pegan al estante ni al cajón y los productos conservan su forma y sabor.
Caldo en una bolsa
En verano iba con los niños a casa de mi abuela y mi marido se quedaba en casa. Toda la semana preparó felizmente sopas con el delicioso caldo que le había congelado. En todos los mercados se venden bolsas especiales, son económicas y, a diferencia de los envases de plástico, no ocupan mucho espacio.

Filete de pescado
Para que varios trozos de filete de pescado no se conviertan en un monolito indestructible, los engraso con aceite vegetal por ambos lados. Luego debes envolver porciones individuales con pergamino y poner el filete en el congelador.
Cuando el tamaño importa
Los trozos grandes de carne se almacenan durante bastante tiempo, hasta 12 meses. Pero también hay desventajas. Esta carne se descongela de manera desigual y, si ya se ha descongelado, tendrás que cocinar toda la pieza. Un cambio brusco de temperatura puede afectar el sabor del plato futuro.
Cajas de leche y jugo
No deseche los cartones de jugo o leche. Son excelentes recipientes para el almacenamiento compacto de alimentos. Simplemente lávelos, séquelos por completo y péguelos con cinta o cinta adhesiva.

¿Descongelar las verduras antes de cocinarlas?
No, no vale la pena. Si sacas las verduras del congelador y las dejas un rato, se cubrirán con una película pegajosa y perderán su sabor y jugosidad. La excepción es el maíz. Las verduras de hoja también se cocinan de manera más uniforme si las dejas descongelar un poco.
Descongelar rápidamente no es una buena idea
Una vez que las amas de casa intentan acelerar el proceso de descongelación. Por ejemplo, un horno microondas: los bordes del producto ya han comenzado a cocinarse, pero el núcleo permanece frío. Si descongelas la carne en agua tibia, su sabor se deteriorará a medida que se filtrarán jugos y nutrientes.
Descongele carne o pescado en el estante inferior del frigorífico.



